miércoles, 29 de mayo de 2013

En momentos como estos es que recuerdo cómo se sentía que alguien me cuidara y protegiera. Extraño que me abracen con brazos fuertes y tocar esa espalda que me sostiene como una pared de ladrillos cuando estoy débil. No tuve a alguien así cuando peor estuve y lloraba por las noches recordando el calor de alguien que ya no quería dármelo. Decidí ser fuerte por mí misma y agradecer a los que sí estaban, que me apoyaban y daban cariño en ese momento, pero nunca nada se comparó con la idea de tener a una persona que te ama y de la que estás enamorada al lado. Que te cree hermosa a pesar de la palidez, de la languidez y del cansancio reflejado en tu cuerpo. Que te cree sexy sin maquillaje y en pijama, y que te admira por ser  fuerte y tener tanta voluntad. A pesar de no tener nada de eso, mejoré y mejoro cada día un poco, pero admito que un beso y una caricia serían remedios muy eficaces para mi tratamiento. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

domingo, 28 de abril de 2013

Tener memoria en este caso es esencial; siempre que quiero sentir placer recurro al recuerdo. 

Del sudor en tu piel, 
de la calidez de tus manos, 
de las caricias y los besos apasionados, 
de cómo me retorcía en contacto con tu aliento 
y de cómo temblabas sobre mi cuerpo.

sábado, 27 de abril de 2013

Quiero que hablemos de sexo. Ayer me decía un amigo que una mujer que busca a un hombre para tener sexo es una entregada o una rápida, en pocas palabras una zorra puta. En seguida intenté explicarle que porque en nuestra sociedad una mujer que posee un gran apetito sexual es mal vista, no significa que lo que hace esté mal. Veo el deseo sexual como algo natural en cualquier hombre y mujer, pero esta última es censurada por una mirada machista, sin poder dejar al descubierto lo mucho que disfruta de coger como cualquier tipo y sin ser vista como una atorranta. Me acordé de una escena excelente de American Horror Story: Asylum, donde Shelley "la ninfómana", le describe al doctor cuando tuvo un orgasmo por primera vez y cómo le gustó y después de ser insultada por él, le grita "A los hombres les gusta el sexo y nadie les dice putas". Es tal cual, es exactamente eso. Lo que sí no creo que esté bueno es perder nuestro carácter de humanos civilizados y no animales en celo. Una vez llevados por la lujuria podemos actuar hasta salvajemente y perder nuestra humanidad. Yo creo que no hay que dejarla de lado y tenemos que respetarnos como personas además de seguir nuestros impulsos naturales libidinosos (por ejemplo, me refiero a que la sexualidad debe ser algo privado, no es necesario exponerla).
Otro amigo me dijo que un hombre queriendo y buscando sexo es por desesperado y una mujer queriendo sexo es genial. Él cree firmemente que una mujer decidida y que disfrute tanto como él es admirable y que hay que saber apreciarla y aprovecharla, sin en ningún momento desvalorarla. Me dijo que yo soy como un hombre en cuanto a cómo pienso con respecto al sexo y a disfrutarlo sin tabúes ni trabas, que es muy bueno que piense así porque puedo relacionarme sin culpas y sin miedo a que me juzguen, y sobre todo, sin presionar al compañero sexual, que es tan liberal como yo y sólo busca divertirse poniéndola. 
Me pregunto, ¿no puedo ser como una mujer y aún pensar así? Ojalá yo tuviera pija y la pudiera andar poniendo sin que la gente piense que soy ninfómana, adicta o puta.

viernes, 19 de abril de 2013

I dream awake about what I can't dream while I'm sleeping, because you could never be subconscious as you are always on my mind.